La concentración de la propiedad rural es uno de los fenómenos que contribuyen al aumento de la desigualdad. Esa concentración se ha acentuado en los últimos años. Al parecer, el desplazamiento de la población campesina a causa del conflicto armado ha agravado ese proceso. Cada día hay más tierra en poder de menos dueños y más desocupados en las ciudades.

Este fenómeno es visto a escala mundial y se caracteriza por las grandes adquisiciones de tierras y generar una presión por los recursos naturales por parte de grandes grupos económicos y empresas transnacionales. En nuestro país, este proceso ha tomado fuerza desde hace alrededor de 15 años, revirtiendo las consecuencias de la reforma agraria que tuvo lugar a finales de la década del 1960 y que buscó acabar con la histórica bipolaridad latifundio-minifundio en la tenencia de la tierra. 

Informe